IDEAS Y PROPUESTAS PARA SUPERAR LA CRISIS (El Economista, 5 de julio de 2002. El Cronista, 18 de julio de 2002)
Empresas que producen para abastecer ingresos medios.
Empresas que producen para abastecer ingresos bajos
Empresas que producen para abastecer a la región.
Empresas que producen para abastecer extra región.
Empresas que producen para sustituir importaciones
Empresas de servicio.
Argentina muestre como meta un objetivo de incremento constante del comercio exterior, para lo cual se crearán los mecanismos nacionales, provinciales y municipales que se requieran. Aquí las entidades gremiales empresariales y las de profesionales deberán aportar conocimientos y experiencia para el armado de esos mecanismos.
Se muestre la intención inequívoca de vigorizar el intercambio regional. El Mercosur debe convertirse en el gran mercado regional buscando complementos de producción en el área, se deberán buscar los caminos para encontrar unificaciones fiscales y finalmente cambiarias.
Se defina la decisión de ser un eje de atracción de proyectos productivos y la determinación de reinsertarnos en la economía mundial. Debemos confirmar al mundo que respetaremos nuestros compromisos y enfrentaremos nuestra responsabilidad por los incumplimientos.
Las Pymes serán fundamentales en este objetivo. Ellas tienen la posibilidad de disminuir los alarmantes índices de desocupación, a la vez que son las que con mayor rapidez podrán incrementar los ingresos fiscales. Son estas empresas las que con mayor facilidad se pueden adaptar si tienen el apoyo necesario.
La exportación de diseño será una de las claves para nuestra recuperación. Debemos proponer a los países desarrollados que acepten nuestros productos que por calidad y precio puedan ser competitivos en esos mercados para ayudarnos por esa vía a disminuír la presión de nuestra deuda pública.
El gobierno, conjuntamente con las Universidades creen las herramientas necesarias para el apoyo intelectual a las Pymes en ambas vías: la producción y la comercialización externa. Las Universidades deberán aceptar ese desafío y transmitir conceptos claros para que comprendan las posibilidades que se les presentan.
Se instituyan exenciones impositivas para que las empresas destinen fondos a las Universidades, para investigar la producción local de aquellos bienes que puedan sustituir los insumos importados y para lograr un incremento en la exportación de bienes y servicios. Las Universidades deberán ser también las encargadas de entrenar la mano de obra calificada para estos objetivos.
Se busquen esquemas para otorgar beneficios fiscales de largo plazo para aquellas empresas que aportan al proceso industrial un alto incremento de valor a través de mano de obra. Aquí merecen un párrafo especial las empresas constructoras. Ellas son verdaderas locomotoras en relación a las mejoras socioeconómicas, ya que tienen una franja muy extensa de niveles de mano de obra y requieren una gran variedad de pequeñas empresas proveedoras de insumos y de servicios.